lunes, 17 de enero de 2011

Las de carita de buena, generalmente son asesinas en potencia ¿Sabias?

A continuación voy a dirigirme a un rubro de empleados en especial: las Vendedoras de Ropa Juvenil. Bajo una intensa sesión de meditación y ejercicios de respiración para controlar mi ira, yo puedo comprender la cara de culo que suelen tener y la poca voluntad que tienen para decirme el precio de una remera o para mostrarme todos los modelos de jeans que tengan, dejando de lado el hecho de que a veces entrás al local y las muy descaradas están hablando con su compañera, comiendo facturas y tomando mates y no son capaces de ofrecerte uno.
Pero lo que no pienso tolerar bajo ningún aspecto es que estos sujetos tengan el tupe de complotarse con mi honorable y reverenda hija de puta de mi madre,que se ve que no tiene muchas intenciones de que yo crezca, y luego de estar dos horas revolviendo percheros llenos de puros harapos que ellas suelen llamar "modelitos que las chicas de tu edad se están llevando mucho", me vengan a decir en la cara, aunque siempre hay alguna cobarde que lo hace a mis espaldas aprobechando cuando estoy en el provador, que tengo un toque infantil, a lo cuál le sigue la contestación de mi mamá diciendo: "Si, si a pesar del cuerpo es un poco infantil".
Pero la reputisima madre a las dos!!! ¿Infantil? ¿Aniñada? Pero por favor!!! En este local venden puras mierdas no aptas para chicas irónicas, pensantes, coherentes y sensatas ¿Y yo soy la infantil?
Yo sólo les quiero comunicar una cosita Sritas. Vendedoras de Ropa. Entiendo que siendo mi mamá la que pone la tarasca, ustedes quieran caerle simpáticas por una cuestión de que justamente la labor de ustedes consiste en vender ropa convenciendo de cualquier modo a los clientes, pero sepan que soy yo la que elige la ropa aunque luego ella pague, asique vayan sacandose la costumbre de faltarme el respeto porque ya es suficiente con que la gente crea que cumpli 15 en vez de 18.
Además de que si siguen empeñadas en hacerlo, voy a hacer de mi debilidad mi fortaleza y aprovechandome de mi aura angelical las voy a rociar con alcohol en gel y pintar el frente del local con una cruz roja como si estuviera infectada con la lepra. Sin más que decir, saludos y abrazos de osos a todo el sindicato de Vendedoras de Ropa Juvenil.

3 comentarios:

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  2. El silencio es el sonido más sabio
    Más no puedo decir
    Me enamoré de vos

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